miércoles, 7 de octubre de 2026

¿VAGANCIA PERIODÍSTICA?

Llevamos meses, no sé cuántos, seguro que más de 1.000 preguntas de periodistas, y otras tantas respuestas de los políticos implicados: ¿Quién es el líder, “el candidato de Sumar” (ahora “Frente Amplio”)? ¿No vais retrasados?

Señores entrevistadores, periodistas de pro, habrá, como mínimo, 350 candidatos, 52 cabezas de lista, porque son 52 los distritos o circunscripciones electorales en nuestro sistema electoral para las elecciones generales. En cada circunscripción habrá una lista por partido. Entérense de una vez. Los votantes no vamos a elegir una lista única para toda España, ni al mismo candidato. Díganlo de una vez.

 ¿A qué se debe la insistencia? ¿A ignorancia? ¿A vagancia periodística? ¿O tiene alguna intención la pregunta? ¿Por qué no preguntan por el programa? ¿No están preparados para preguntar sobre lo que de verdad interesa a la gente?

Lo cierto es que éste es uno de los marcos de debate que se ha impuesto en las tertulias: Saber quién es el líder, si es conocido o no, si tiene gancho o tirón electoral, si está preparado, si concita consenso a su alrededor, si lo apoya unánimemente su partido, hasta su imagen, si tiene “buena presencia”… O sea, si es un superman o superwoman de la política, el titán elegido por dios, el héroe capaz de todo. La influencia de los shows presidenciales peliculeros estadounidenses, lamentablemente es muy grande en nuestros medios de comunicación.

La política, en una democracia como la nuestra, no funciona así: “el candidato” a presidente lo proponen y eligen los diputados electos, no nosotros, los votantes. ¿A cuánta gente no hemos podido escuchar eso de “yo votaría a Rufián, si se presenta? Rufián se presentará por Barcelona, y solo le podrán votar los barceloneses.

Los marcos del debate no siempre responden a lo más importante de la realidad del momento. Los marcos del debate los establece el director de la tertulia televisiva, lo que llaman la “escaleta” para cada sesión. Y no seamos ingenuos: la elección de los temas no son neutrales, responden a la línea editorial de cada cadena, emisora o periódico.

¿Qué se pretende con esa insistencia al preguntar a Sumar? ¿Mostrar su incapacidad política? ¿Su falta de organización? ¿Su parsimonia electoral? ¿Los personalismos de sus miembros?

En este caso, se trata de Sumar. Pero es igual, da lo mismo el tema: que algo se considere noticiable, de actualidad o no, depende de quién dirige el programa, y rara vez los contertulios se salen del tema; y si la dinámica del debate se va por otros derroteros, rápidamente el director corta o cambia de tema. Estamos acostumbrados a ello y, rara vez nos sorprende: Hemos perdido “finura” crítica, nos vale todo, permanecemos pasivos, da lo mismo lo que nos echen.

 Lo chocante de todo esto, de lo del líder de Sumar, es que ninguno de los entrevistados de la coalición está siendo capaz de llevar el marco de ese debate a donde debe estar: que lo importante es que sepamos lo que cada partido ofrece o promete; que lo importante es ver cómo cada opción política elige a sus candidatos, si lo hace democráticamente o a dedo; o simplemente recordar al entrevistador que no se trata de un líder único, de “el candidato”, como se nos quiere hacer ver. Ha llegado a imponerse de tal manera la idea del “líder necesario” que ni los propios emplazados por la pregunta son capaces de centrar el debate en donde debe estar.

 Nadie se salva si se le ocurre abrir la boca, hablar ante los medios es un peligro, te expones a que te malinterpreten: de nada sirve decir que la elección de los candidatos es una decisión colectiva, el periodista de turno parece sordo; y si alguien manifiesta “estar a disposición de lo que sus compañeros y compañeras decidan”, para el o la periodista entrevistadora de turno se traduce, automáticamente, en que se postula, en que reivindica el puesto, en que quiere "salir". No hay remedio.

 Y, luego, hasta hay políticos, políticas, en este caso, Irene Montero, que nos sorprende con su propuesta de “que se hagan primarias abiertas de las que salga “la lista”: la lista, señora Montero, las listas serán las que salgan en cada provincia o circunscripción, y usted lo sabe. No nos confunda.