FÁBULA CON MORALEJA
“Madrid, 15/03/2021, 13:21”
“Yolanda, propongo que seas vicepresidenta segunda del Gobierno y la próxima candidata a las elecciones generales por Unidas Podemos”.
“Pablo, preferiría que me nombrase la base de Unidas Podemos, mediante unas primarias, no me gustan los nombramientos a dedo”.
"Eres ya la mejor ministra de Trabajo de la historia de nuestro país. Creo que digo algo que sienten millones de personas de izquierdas en toda España si digo que puedes ser la próxima Presidenta del Gobierno".
Hasta aquí la hemeroteca. Lo que sigue a continuación podría ser un sueño y una ilusión de quien escribe.
–“¿No pensará la gente que soy una presuntuosa si digo que quiero ser Presidenta?”.
–“No lo creo. Además eres la persona que puede sumar a nuestra candidatura todas las fuerzas que, de alguna manera, han estado con nosotros y que ahora no lo están. Estoy convencido de que si logramos reunir a todos, daremos un gran salto adelante para llegar a un futuro Gobierno de coalición con más peso del que estamos teniendo ahora.”
–“Creo que Podemos, porque somos indiscutiblemente la fuerza mayoritaria a la izquierda de la izquierda del PSOE, somos quienes tenemos la responsabilidad de intentar esa suma de fuerzas. Yo, personalmente, y por el bien del pueblo español que es lo que más me interesa, asumo esa responsabilidad, por lo que me toca. Porque sumar sí se puede. Y lo vamos a hacer, porque si no somos nosotros, nadie lo hará. Y estoy dispuesto a hacer de tripas corazón para lograrlo. Y hacer algunas concesiones, si hace falta. Al fin y al cabo, no nos diferenciamos tanto. Todos somos necesarios. Y, si alguien se queda fuera, Yolanda, lo consideraré un fracaso.”
–“Yolanda, creo que deberías poner a trabajar a la gente más válida que está a nuestro alrededor, para redactar un programa de consenso. Yo aportaré mi granito de arena. Pero que sea un programa que se plantee no solo ganar las próximas elecciones, sino que diseñe un proyecto de país para diez o más años. España lo necesita. El futuro es nuestro. “Programa, programa, programa, como diría nuestro querido y admirado Julio (Anguita).”
–“Ya sé que tú quieres que el programa sea aprobado por votación de las bases y que las listas se elijan mediante primarias, en ambas cosas estamos de acuerdo, pero, Yolanda, las listas no son lo importante ahora, por más que se empeñen nuestros enemigos en enfrentarnos por ellas. De todas las maneras, después de que el programa sea aprobado y aceptado por todas las fuerzas que se quieran sumar, discutiremos, entre todos, por supuesto, lo de las primarias, porque no se trata solo de aparentar y guardar las formas, sino que estoy convencido de que la mejor forma de agrupar fuerzas que sean activas para el duro trabajo de campaña que se nos presenta, es que todo el mundo participe en las decisiones y que nos respetemos.”
–“Esto va a ser un movimiento, una plataforma, no un partido más a la vieja usanza, nadie renunciará a su sigla, pero todos pondremos nuestras mejores fuerzas al servicio del objetivo común: Yolanda, la empresa se lo merece.”
Hasta aquí el sueño, una verdadera fábula que tiene su moraleja: “el que se quede fuera, allá él”.
Nota.- Todo parecido con la realidad es pura fantasía, es lo que debería haber sido pero que aún no lo es. Todavía hay tiempo para reflexionar. Pongamos, entre todos, unos gramos de la cordura que nos sobra porque nos jugamos mucho.
FÁBULA CON MORALEJA
“Madrid, 15/03/2021, 13:21”
“Yolanda, propongo que seas vicepresidenta segunda del Gobierno y la próxima candidata a las elecciones generales por Unidas Podemos”.
“Pablo, preferiría que me nombrase la base de Unidas Podemos, mediante unas primarias, no me gustan los nombramientos a dedo”.
"Eres ya la mejor ministra de Trabajo de la historia de nuestro país. Creo que digo algo que sienten millones de personas de izquierdas en toda España si digo que puedes ser la próxima Presidenta del Gobierno".
Hasta aquí la hemeroteca. Lo que sigue a continuación podría ser un sueño y una ilusión de quien escribe.
–“¿No pensará la gente que soy una presuntuosa si digo que quiero ser Presidenta?”.
–“No lo creo. Además eres la persona que puede sumar a nuestra candidatura todas las fuerzas que, de alguna manera, han estado con nosotros y que ahora no lo están. Estoy convencido de que si logramos reunir a todos, daremos un gran salto adelante para llegar a un futuro Gobierno de coalición con más peso del que estamos teniendo ahora.”
–“Creo que Podemos, porque somos indiscutiblemente la fuerza mayoritaria a la izquierda de la izquierda del PSOE, somos quienes tenemos la responsabilidad de intentar esa suma de fuerzas. Yo, personalmente, y por el bien del pueblo español que es lo que más me interesa, asumo esa responsabilidad, por lo que me toca. Porque sumar sí se puede. Y lo vamos a hacer, porque si no somos nosotros, nadie lo hará. Y estoy dispuesto a hacer de tripas corazón para lograrlo. Y hacer algunas concesiones, si hace falta. Al fin y al cabo, no nos diferenciamos tanto. Todos somos necesarios. Y, si alguien se queda fuera, Yolanda, lo consideraré un fracaso.”
–“Yolanda, creo que deberías poner a trabajar a la gente más válida que está a nuestro alrededor, para redactar un programa de consenso. Yo aportaré mi granito de arena. Pero que sea un programa que se plantee no solo ganar las próximas elecciones, sino que diseñe un proyecto de país para diez o más años. España lo necesita. El futuro es nuestro. “Programa, programa, programa, como diría nuestro querido y admirado Julio (Anguita).”
–“Ya sé que tú quieres que el programa sea aprobado por votación de las bases y que las listas se elijan mediante primarias, en ambas cosas estamos de acuerdo, pero, Yolanda, las listas no son lo importante ahora, por más que se empeñen nuestros enemigos en enfrentarnos por ellas. De todas las maneras, después de que el programa sea aprobado y aceptado por todas las fuerzas que se quieran sumar, discutiremos, entre todos, por supuesto, lo de las primarias, porque no se trata solo de aparentar y guardar las formas, sino que estoy convencido de que la mejor forma de agrupar fuerzas que sean activas para el duro trabajo de campaña que se nos presenta, es que todo el mundo participe en las decisiones y que nos respetemos.”
–“Esto va a ser un movimiento, una plataforma, no un partido más a la vieja usanza, nadie renunciará a su sigla, pero todos pondremos nuestras mejores fuerzas al servicio del objetivo común: Yolanda, la empresa se lo merece.”
Hasta aquí el sueño, una verdadera fábula que tiene su moraleja: “el que se quede fuera, allá él”.
Nota.- Todo parecido con la realidad es pura fantasía, es lo que debería haber sido pero que aún no lo es. Todavía hay tiempo para reflexionar. Pongamos, entre todos, unos gramos de la cordura que nos sobra porque nos jugamos mucho.
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